miércoles, 25 de abril de 2007

...del corazón


Cuando todo este caos empezó, tu recuerdo así como que habitaras en mi corazón parecía tan pesado que era difícil conservar la cordura y lograr el sueño, pero el peso se hizo cada vez más sencillo y las lagrimas partieron con la lluvia y tu imagen se fue desvaneciendo en la oscuridad de la soledad y los trabajos diarios.

Ya pasado tanto tiempo decidí abrir el sarcófago donde te había dejado, donde se había quedado mi amor por todo lo que eras y lo que no puede morir de ti, ní de tu juventud tan dulce y tan suave como mis más lindos sueños, pero no pude ocultar mi sorpresa al encontrarte tan completa allí, tan viva como si el tiempo no te afectará allí dentro, como si nada de lo que hubiera hecho para deshacerme de ti hubiera servido, entonces comprendí que en este corazón amante, encuentran tus recuerdos el bálsamo para vivir siempre apoyados por la alegría de lo que fueron y por esos momentos en los que fuiste más que mía.

Y lo que me produjo tristezas en otrora hoy me provoca alegría, la alegría de la libertad que te acompaña y la alegría de saber que fuiste tan mía y yo tan tuyo porque estuvimos en el aire sin cadenas, sin jaulas volando un amor de libertad, y sé por que
ahora no pesa tu recuerdo, porque tu recuerdo fue tan libre como tú, pero él sí se quedó junto a mi.

3 comentarios:

Tocando el viento dijo...

Huy! el olvido es tan voluble.

Carolina dijo...

Q poema tan hermoso, q palabras tan profundas, sinceramente me encanta entrar a tu blog y siempre leer este pedacito, me parece ensoñador!!! Por fa, nunca lo quites...definitivamente, cómo puede alguien escribir tan hermoso, me estremece Moni, te felicito!!!....Caro

LA MONSTRiCA dijo...

Que puedo decir… simples palabras para intentar describir la sensación tan triste y tan dulce que me produce leer éste poema, tus palabras son como gotas de dolor mezcladas con ternura.
Escribes requetebién... !Que lindo que eres!